jueves, 23 de febrero de 2017

TOMAR AL ASALTO, EL PALACIO DE INVIERNO

A LAS BARRICADAS

La imagen de unas masas enfervorizadas, que toman al asalto el Palacio de invierno de Petrogrado (Rusia), constituye, uno de los iconos de todo el mundo. No es por nada, pero justamente, éste año, se cumple el primer centenario de aquel asalto, (1917-2017)

Con esto, no estoy animando a nadie, a asaltar, el “Palacio” del Ayuntamiento de Telde, reconvertido, en una POCILGA, dónde se revuelcan unos políticos, mientras se ríen del pueblo, que les vota. 

Cualquier persona con dos dedos de frente, que hubiera examinado de manera superficial la situación en Telde a mediados de julio de 2015, hubiera podido llegar a la conclusión, de que todo, estaba regresando, al cauce de la normalidad. Desde luego, el GRAN TELDE, no había dejado de sufrir convulsiones, en los últimos años.

En el verano de (2015), se había entrado en las primeras guerras dialécticas, en las que cosecharon terribles derrotas, prácticamente, desde el principio. Finalmente, en Febrero-Marzo, una revolución política de carácter democrático, intentó derrocar, al gobierno municipal, e iniciar, un período de reformas. Era cierto, que en julio del (2016), los socialistas, habían intentado dar un golpe de Estado-Municipal, que les permitiera controlar el poder, pero, su intento fracasó, e incluso, los apartó, de la vida política, completamente desacreditados.

Así, en la calle, la agitación, no disminuía, cómo consecuencia, de la obligada retirada de los socialistas y del apoyo continuado, del Cabildo Insular, al gobierno. Por otra parte, en los barrios, la política del gobierno municipal, aceptando cómo hechos consumados, cualquier cosa que repercuta sobre la sociedad, ya sea, para bien, o para mal, nunca fue aceptada.

La última, ha sido que los vehículos municipales, carecen del seguro obligatorio, desde el día (1º de Enero), de éste año, por falta de pago. Y nos encontramos, una policía municipal, que llevan casi dos meses, circulando con unos vehículos sin seguro. ¿Se imaginan ustedes, que hubiera ocurrido un accidente de tráfico, con resultado de muerte?, entonces veríamos, cómo se pasan la pelota, unos políticos, a otros y al final, la culpa es del fallecido.

Y nos llega la noticia, de que los vehículos destinados en los Servicios Sociales, no pueden moverse, para llevar la comida, a los comedores escolares y a nuestros ancianos dependientes. ¿Es posible aguantar ésta situación, sin partirle la cara a alguien?, no digo que se la partan, pero es que, no se merecen otra cosa. Sólo buscan, tensar la situación, hasta que salte la liebre y luego, todo serán lloros por las esquinas. Y sigo preguntando, ¿Qué han hecho con el dinero público destinado a ésos menesteres?, lo mismo, aquí también existen, TARJETAS BLACK.

Todos sabemos, que muchos críos, dependen de ésa comida, por ser la única que van a hacer en todo el día, pero, a quienes dirigen el timón municipal, les da lo mismo. Porque hipócritamente se han permitido llegar, a ésta situación, mientras se dedicaban, a fiestas y demás boberías dónde sacarse la foto, para su BOOK-POLÍTICO.

Dicen por ahí, que el responsable de la Policía Local, ha ordenado, que se paguen de inmediato, los seguros de siete vehículos. Dónde, se puede entender, cómo, se demuestra la ignorancia de éstos políticos, éso, no se puede ordenar, de la noche a la mañana, eso, lleva un trámite y se van a pagar, todos ésos recibos, calculo, que, yendo bien, el próximo Lunes o Martes, le guste a él, o no le guste, seguirán, sin estar asegurados. Y siempre y cuándo, Intervención autorice el pago, que ésa, es otra historia.

La seguridad de que cualquier paso en falso, constituiría una legitimación perfecta, para que los pueblos los aplastaran definitivamente, dónde se mantiene escondidos, en sus palacios. De hecho, sólo la continuación de ésta situación, implica, un serio desafío, de abuso de poder.

Si algo caracteriza a Telde, durante todo el año (2016) y los primeros meses de éste (2017) es la sensación, de que no existe ningún tipo de orden, ni autoridad. El Gobierno provisional, que ha dependido para su supervivencia, de una institución, cómo el Cabildo Insular, es incapaz de evitar, la oleada de saqueos a las arcas públicas y motines, que se producen, dentro del Ayuntamiento.

La Policía Municipal, dónde su responsable político, es odiado profundamente, tras el fracaso de cualquier decisión, que se desintegra en masa y los comités políticos, no sólo, no impedían ésas situaciones, sino que, las favorecían, haciendo peligrar incluso, la vida de los agentes.

La situación entre los civiles, apenas es mejor. En buen número de viviendas, el pan, escasea y las manifestaciones para protestar por ésa situación, acabarán siempre, degenerando en actos de violencia, de los que no estará ausente, la barbarie.

Existe en ésta isla, un Delegado del Gobierno, para que tome las riendas de Telde y que solicite, al Gobierno Central, la intervención inmediata, de dicho Ayuntamiento-Palacio. Lo que tengo claro es, que se está tardando demasiado, en tomar una decisión directa y definitiva.

Las últimas noticias que nos llegan, es que ahora estamos en Carnavales y hasta que no termine la fiesta, dicen los políticos, que ¡¡¡TURURÚ!!!

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