lunes, 26 de noviembre de 2007

Mucho arte para tan poco auditorio


El auditorio del parque de San Juan no está preparado para el tipo de conciertos que se están haciendo". Así de tajante se muestra el arquitecto encargado de redactar el proyecto de esta infraestructura, Jesús Álvarez. Según explica, cuando se ideó su construcción se pensó en que albergara verbenas, galas de carnaval y otro tipo de eventos. "Las cosas sirven para lo que están hechas; no puedes poner un Ferrari en la carretera del centro porque tiene que ir forzado", señala a modo de símil.Para conciertos como el que ofreció Silvio Rodríguez el día 9, y que volvió a sacar a la palestra el debate sobre la idoneidad y las condiciones del recinto, "se requiere un lugar con mejor vista, más comodidad y una mayor conformidad de clima", indica.Álvarez recuerda que poco después de su inauguración se barajó la posibilidad de realizar un proyecto para techarlo, e incluso se consultó a varias empresas "pero era prohibitivo por lo que habría que estudiar otra solución distinta". A su juicio, el ruido procedente de la circunvalación "es prácticamente inapreciable" ya, aunque hubo que cambiar la orientación del auditorio por la aparición de unas tuberías, "El recinto está en una cota distinta a la carretera", sostiene. Eso sí", apostilla, "el problema es que está abierto al sur y los vientos hacen jugarretas importantes, y como la pendiente de la grada es muy pequeñita si la gente salta no pasa nada porque entra en calor, pero cuando es música para escuchar sentado, se pasa frío y se está incómodo". En lo relativo a la acústica, jamás se realizó un estudio técnico a la hora de proceder a su construcción porque "no iban los tiros por ahí en aquel momento", explica Álvarez.El auditorio está hecho específicamente para actos festivos para un umbral de población pequeño y para determinadas cosas, como las galas del carnaval, ya que en invierno los vientos son menos agresivos", relata el arquitecto. "La idea de la cubrición habría que retomarla si se quiere sacar un provecho mayor del recinto".De hecho, el concejal de Obras Públicas, Agustín Arencibia, ha confirmado que uno de los objetivos del grupo de gobierno "es realizar un estudio para ver si es viable o no" esta actuación, al igual que lo propuso el anterior gobierno, aunque considera que "lo ideal es dar un impulso a la culminación del Palacio de la Cultura y las Artes para que ambos se complementen". Tampoco los promotores musicales ven en el auditorio de San Juan el espacio ideal para albergar todo tipo de conciertos. Uno de los profesionales canarios que ofrecen actividades al Ayuntamiento afirma que "no reúne las condiciones dependiendo de para qué tipo de recitales". En el caso concreto del último, "el Consistorio no podía dejar pasar la oportunidad de traer a Silvio Rodríguez en Telde y me parece un acierto, si bien ese concierto evidenció la necesidad de la apertura del Palacio de la Cultura y las Artes". Bajo su punto de vista, el municipio "necesita imperiosamente que ese equipamiento esté abierto cuanto antes". Mientras, sugiere, se podría aprovechar mejor el espacio. "El escenario se puede poner atrás, donde está la tarima de cemento y que la gente que quiera estar de pie, que lo esté".SEGURIDAD. La gran afluencia al recital de Silvio Rodríguez -unas 8.000 personas- recordó a muchos a lo que ocurrió en 2004 con el concierto de la niña María Isabel cuando se produjo un colapso en los pasillos que desató incluso una discusión interna dentro del grupo de gobierno por los errores de organización.Afortunadamente, hasta ahora no ha ocurrido nada que obligara a un desalojo rápido del recinto. El concejal de Seguridad y Policía, Juan Martel, considera que el auditorio de San Juan es un lugar seguro. "Lo único que hay que hacer es permitir la entrada al aforo que tiene el lugar y que las productoras y las empresas de vigilancia cumplan con los planes de seguridad". Martel reconoce que "hubo fallos" en el caso concreto del último concierto por parte de la productora y la empresa de seguridad porque se hicieron cambios que no estaban previstos, como no tener a los vigilantes en el sitio adecuado". El edil no entiende "cómo se pudo colar una persona en el escenario". A partir de ahora, "vamos a ser bastante intransigentes", promete.El jefe de Protección Civil de Telde, Eustaquio Quintero, explica que "si se cumplen las normas de los eventos no hay problemas siempre y cuando los pasillos y las puertas estén desalojadas". El auditorio cuenta con las medidas contra incendio adecuadas y "las tres salidas son suficientes para el aforo que tiene, que es para unas 6.000 personas sentadas cómodamente".A estas tres salidas se accede a través de cinco pasillos que están atravesados por otros dos. También el parque urbano tiene varias puertas de acceso, pero cada vez que hay un espectáculo multitudinario el Ayuntamiento opta por crear un pasillo artificial con vallas que desemboca en una sola puerta para evitar que la gente se disperse por el parque. Quintero destaca además que cada uno de los actos que se organizan en Telde, ya sea en el auditorio o en otros puntos, cuenta con un plan específico de emergencia y autoprotección. Las policías Local y Nacional, Protección Civil, Cruz Roja y las empresas promotoras y de seguridad privada forman una junta de seguridad local que establece cuáles son las medidas necesarias y trabajan de forma coordinada.

miércoles, 21 de noviembre de 2007

El jóven teldense, Edén Galván, en libertad tras ser multado


Los dos jóvenes españoles Miguel Ángel López Beltrán y Edén Galván Suárez, condenados hoy por la justicia letona a pagar sendas multas de 3.800 euros por ultraje a la bandera, ya están camino de España.
"Estamos relativamente contentos, queremos volver a España y olvidar todo esto", dijo López en conversación telefónica con Efe.
Según el joven, "nos ha tocado pagar el pato, nuestras vidas han estado seis meses en 'stand by'."
Asimismo, comentó que esperaba que el juez fuera "más duro" y añadió que "sólo tuvo palabras positivas" y pronunció la sentencia "con una sonrisa en los labios".
Al leer la condena, el magistrado señaló que "los chicos cometieron un error" y que todo fue "una chiquillada" y "un hecho puntual", por lo que el incidente no es merecedor de una pena mayor.
Según la legislación letona, el delito de ultraje a la bandera nacional puede ser castigado con penas de hasta tres años de cárcel o bien con trabajos sociales o una multa.
La sentencia dictada hoy no contempla prohibición de entrar en Letonia para los jóvenes.
"Hemos tenido que admitir ultraje a la bandera, porque así califica la legislación letona el bajar banderolas ornamentales colgadas de una farola", indicó López y agregó que la fiscalía "no tuvo en cuenta que no dañáramos las banderas".
Según el consulado de España en Riga,los dos españoles admitieron haberse llevado banderas letonas como recuerdo y en un primer momento rechazaron la acusación de ultraje a la enseña estatal de ese país báltico.
Sin embargo, aconsejados por sus abogados, los jóvenes decidieron aceptar la acusación de ultraje y no recurrir la sentencia, ya que tratar de demostrar que no hubo intención de injuria a la bandera alargaría innecesariamente el proceso.
Con esta sentencia, el juez ratificó el acuerdo judicial alcanzado la víspera entre el ministerio público y la defensa.
La misma multa fue aplicada a dos portugueses que fueron detenidos con los españoles en mayo pasado, cuando se produjeron los hechos.
Los jóvenes no tendrán que abonar la multa ya que quedó sufragada con el pago de la fianza del mismo monto que efectuaron en junio pasado para obtener la libertad provisional y viajar de regreso a España.
Según el cónsul de España en Letonia, Bernardo López, el juicio ha concluido "tal y como se esperaba, y según lo acordado".
Los chicos están "contentos, tranquilos y satisfechos de que todo esto haya acabado", agregó.
Durante los dos días que ha durado el juicio, ambos españoles han estado acompañados por el cónsul, que siempre confió en que el incidente quedara en una simple reprimenda.
El diplomático opinó que el juicio fue "algo puramente formal" y agregó que "no se llegó a entrar en el fondo de la cuestión".
Los jóvenes fueron retenidos en Riga entre el 16 de mayo y el 4 de junio, después de que la policía los detuviera junto a otros cinco estudiantes portugueses, tras ser avisada de que varios extranjeros, al parecer ebrios, supuestamente habían descolgado y pisoteado una bandera letona en el malecón del río Daugava.
Al ver a los agentes, los jóvenes habrían arrojado al río dos banderas, que posteriormente fueron rescatadas por los bomberos, y además se les incautaron otras tres enseñas, que habían quitado de unos barcos atracados en un muelle.
Para Miguel Ángel López, su detención y la de sus compañeros y su posterior ingreso en prisión fueron "desproporcionados".
También el cónsul vio "desproporcionada" la reacción de las autoridades y criticó duramente el comportamiento de la Policía de ese país báltico, miembro de la Unión Europea desde 2004.

lunes, 12 de noviembre de 2007

SE REVENDEN LAS CASAS DE "AVIACION"

Los propietarios de los pisos que el Ministerio de Defensa construyó a finales de los años sesenta para acoger a los suboficiales de Aviación destinados en la Isla están vendiendo ahora sus viviendas en el mercado libre. El Ejército del Aire les vendió las casas recientemente por algo más de 30.000 euros. La colonia de suboficiales del Ejército de Aire de Telde se disuelve y cada vez son más los pisos de los bloques de viviendas conocidos como ´de aviación´ o ´de los militares´ en San Juan, frente al palacio de Justicia, que se venden a civiles.A mitad de los años 60 el Ayuntamiento de Telde firmó un acuerdo con la familia del Castillo, propietarios de la finca conocida como El Quinto, y el Estado para la urbanización de los terrenos. A través de este convenio las instituciones se quedaron con la mayor parte de los terrenos y sólo se reservó una pequeña bolsa de suelo para la iniciativa privada.El cronista oficial de Telde, Antonio María González, recuerda que el Consistorio, presidido entonces por Manuel Amador Rodríguez, utilizó durante varios años la finca para acoger la Feria de la Industria, un evento que "se consolidó como la más importante feria del Archipiélago de esa época". Posteriormente utilizó su parte del suelo para "hacer casas para sus funcionarios" y se construyó la Casa Cuartel de la Guardia Civil.Por su parte, a finales de la década y principios de los setenta se construyeron los bloques de Aviación. El Ministerio de Defensa ideó esta edificación para albergar las casas de los suboficiales del Ejército del Aire, mientras que las viviendas de los oficiales se ubicaron en Las Palmas de Gran Canaria.Las siguientes actuaciones que se realizaron en la zona fue la ampliación del antiguo instituto laboral, que lleva hoy el nombre de José Arencibia Gil, y la construcción del primer polideportivo de Telde, el Paco Artiles.En otro extremo de la antigua finca, ya en los años ochenta, Telefónica y Correos y Telégrafos levantaron sus edificios. Y más recientemente se culminó el Palacio de Justicia de Telde. En cuanto a la promoción privada, la firma teldense Pérez Báez construyó varios bloques de edificios a finales de los setenta y principios de los ochenta detrás del edificio de los militares y que lindaba con una antigua finca de plataneras en donde ahora se ubica el parque urbano de San Juan.Hace unos cuatro o cinco años el Ministerio de Defensa decidió vender los bloques de viviendas y dio la oportunidad a los adjudicatarios de adquirir las casas. Según han explicado los propios vecinos, la mayor parte de los militares y familiares que vivían allí optaron por la compra y pagaron entre 30.000 y 36.000 euros cada uno, dependiendo de la tipología de las casas. Aún así, hay quienes no se han decidido a comprar y continúan ocupando estos pisos en régimen de alquiler y pagan entre 100 y 150 euros mensuales.Ahora, más de una decena de estas casas están a la venta desde 88.000 hasta algo más de 165.000 euros, según si ha sido reformada recientemente o no. Los pisos, que tienen una superficie útil aproximada de 95 metros cuadrados, cambian ligeramente de una planta a otra y tienen tres y cuatro dormitorios. Algunos cuentan con pequeños balcones y los hay que, incluso, tienen un pequeño patio. Muchas de estas ventas se producen a causa de los traslados a la Península de sus propietarios, aunque también hay casos de personas que han decidido mudarse a otro lugar del municipio en busca de una mayor comodidad. Frente a la ventaja de estar en pleno casco de Telde, estos bloques de viviendas de cinco pisos carecen de ascensores y garajes.